Está
situado en el centro de Aranda de Duero, en la calle más
céntrica de la ciudad, la calle peatonal de Isilla. Los
comedores tienen decoración rústica y típicamente
castellana, cuenta entre otros objetos con una viga de lagar para
elaboración del vino, trillos, aperos de labranza, etc.
La carta del restaurante es muy variada, como plato típico
y especialidad tienen el lechazo asado. Aunque no faltan otro
tipo de carnes y una variada selección de pescados. Los
postres son caseros y junto a los tradicionales, como las milhojas
con crema, se pueden encontrar otros más innovadores como
los pimientos rellenos de cremas de queso sobre una base de natillas.
La
carta de vinos se distingue por tener un a amplia gama de vinos
de La Ribera del Duero y algunos de otras Denominaciones de Origen,
con un total de más de 400 vinos distintos, bien guardados
en la bodega subterránea debajo del restaurante.
El
horno es el elemento más típico y representativo
del restaurante y en él se asa el lechazo.
Lo encienden a una temperatura de aprox. 200º con leña
de encina bien seca. El lechazo entero, no ha de tener más
de 5,5 a 6 kg. en limpio, se trocea en cuatro cuartos, para meterlo
al horno durante aproximadamente 2 horas y estar listo para ser
consumido.
El
restaurante dispone de una bodega subterránea utilizada
antiguamente para elaborar vino y que actualmente se utiliza para
almacenar el vino del restaurante y para envejecer el vino en
barricas. Esta bodega puede ser visitada por los clientes del
restaurante. Hoy la elaboración del vino se lleva a cabo
fuera de Aranda, en la Bodega de La Vid.
La
bodega subterránea compuesta por una serie de galerías
o calados a 12 m. de profundidad en el mismo casco antiguo de
Aranda de Duero que se excavaron allá por el siglo XIII,
o XIV. El primer indicio de las bodegas de Aranda data en el siglo
XV, reinando el rey Sancho de Navarra cuando se tienen datos de
que el vino de la Ribera se vendía en Burgos y en el norte
de España y éste se elaboraba en lagares y bodegas.
Aunque su utilidad siempre ha sido la de conservar el vino, en
algunas ocasiones se utilizaba también como refugio o vía
para salir fuera de la muralla. Aunque no existe mucha documentación
se tiene constancia hasta el año 1.900, se elaboraba vino
en ésta de forma artesanal y fue en el año de 1.903
cuando la bodega inicia su andadura más industrial para
en el 1.929 hacer una reforma importante de medios y tecnología
de la época, siendo una de las primeras bodegas en el embotellado
en recipiente de vidrio, así como sistemas mecánicos
de despalillado y prensado.
Todo
esto se realizaba en el lagar, siendo su transporte a bodega por
medio de porteadores con pellejos de piel de cabra para subir
el vino hasta el punto de venta situada en la parte delantera
del lagar, a estos señores se les denominaba subidores
de vino. Este sistema de elaboración se estuvo utilizando
hasta los años 1.965 a 1.970, época en la que nacen
las cooperativas quedándose obsoleto el sistema tradicional.
Es en el año 1.995 cuando se contempla el ambicioso proyecto
de reformar la bodega para volver a hacer lo que durante tantos
siglos se estuvo haciendo, un vino artesanal, pero con la tecnología
actual, para así poder elaborar unos vinos de calidad y
producción limitada amparado bajo un sello como es la D.O.
Ribera del Duero. Así nacen Bodegas "El Lagar de Isilla".
Actualmente
se elaboran entre 150 y 160.000 Kgs de uva, Tempranillo o Tinta
del País en la moderna bodega de La Vid. De estos la mitad
corresponde a viñedos jóvenes y el resto a viñedos
de entre 50 y 70 años. Producen vinos jóvenes, Joven
Roble, con una crianza en barrica de 5 meses, Crianza, permaneciendo
entre 12 y 14 meses en barrica y resto hasta los dos años
en botella, Reserva que permanece entre 16 y 20 meses en barrica
y el resto hasta los 3 años en botella y Selección
Especial Viñas Viejas, que realiza la fermentación
maloláctica en barrica nueva, para permanecer entre 14
y 16 meses en barrica y el tiempo que se estipule en botella.