La
bodega fue fundada a comienzos de los 90 por la familia Arzuaga-Navarro
y es un ejemplo de dedicación y pasión por la tierra
y el vino.
La
calidad es el aspecto más mimado y cuidado. Esta atención
se inicia en el viñedo cuidando que los rendimientos sean
muy limitados en sintonía con unos suelos de escasa fertilidad
y el duro clima castellano, ya que una producción demasiado
alta restaría concentración y calidad al vino. La
vendimia se realiza toda ella por parcelas, separando las partidas,
en cajas de 15 Kg. Las variedades utilizadas en sus 140 Has. de
viñedo son Tinto Fino o tempranillo 125 Has., Cabernet
Sauvignon 10 Has. y Merlot 5 Has. La capacidad de la bodega es
de un millón de litros con 2000 barricas de roble americano
y francés (75/25%).
Pretenden
afianzar sus vinos en el mercado de Crianzas y Reservas. Los
Grandes Reservas, se sacarán las añadas que sean
por sus características climáticas de cosecha excepcionales
y que
los vinos posteriormente se comporten como tales. Para los vinos
de Crianza se trabaja mayoritariamente roble americano, dejando
el roble francés para el envejecimiento de Reservas y Grandes
Reservas mayoritariamente. Los vinos que se producen son Crianza,
Reserva, Reserva Especial y Gran Reserva
Vinos
de esta bodega:
• Tinto Arzuaga Crianza, 13 meses en barrica.
• Tinto Arzuaga Reserva, más de
16 meses en barrica
• Tinto Arzuaga Gran reserva, más
de 26 meses en barrica
• Tinto Arzuaga Reserva Especial, elaborado
a partir de cepas de más de 80 años. Producción
limitada.
EL
HOTEL Y RESTAURANTE
El
hotel de cinco estrellas está en el mismo edificio de la
bodega y es perfecto para disfrutar de un buen vino en una atmósfera
de clásica elegancia. Aunque cuenta con entrada independiente,
también se puede acceder mediante un ascensor desde las
instalaciones de vinificación y crianza. El hotel está
perfectamente integrado en la bodega: pared con pared con los
lugares de trabajo y con el viñedo a sus pies. No falta
ningún detalle para que los huéspedes dispongan
de todas las comodidades. Hay 24 habitaciones, todas ellas equipadas
con ducha de hidromasaje y jacuzzi. El ambiente es a la vez rústico
y lujoso; se ha optado por los materiales nobles, dando un gran
protagonismo a la madera que ofrece todo su calor y solidez.
El
edificio que alberga a la bodega y al hotel es un canto a la piedra,
sólida y rústica con evocación monacal por
sus arcadas, torres a los lados y, en el centro, el campanario
coronado por la veleta de los vientos. Fuera la piedra y dentro
la cálida madera del olmo dan la bienvenida al visitante
y prepara su ánimo para probar unos vinos especiales.
La
oferta se completa con un magnífico restaurante
en que se puede disfrutar de las especialidades de la región
acompañadas de los vinos de Arzuaga Navarro. Solo por comer
un lechazo de la ribera o uno de los platos de caza, en la terraza
acristalada del restaurante acompañado de un Arzuaga reserva
especial merece la pena hacer el viaje hasta Quintanilla.
En
este marco se pueden organizar numerosas actividades de
ocio relacionadas con el vino, estancias con cursos de
cata, complementar con visitas a otras bodegas de la zona, reuniones
de empresa, presentaciones de productos, etc. Además
la bodega Arzuaga Navarro siempre está dispuesta a recibir
visitas y mostrar sus instalaciones a cualquir
amante del mundo del vino.
Fotos
y texto cortesía de Arzuaga Navarro.